
Teniendo en cuenta que en este santo país habíamos tenido hasta realities de famosos cocinando… ¿cómo es posible que a nadie se le ocurriera un reality de baile hasta ahora? Dejemos a un lado interrogantes sin respuesta y vayamos al lío.
Llevo como cuatro meses en el dique seco, sin encontrar ni un buen blog que me contara lo que por otro lado estaba yo viendo en mi televisor. Pensaba “¿Otra vez seré yo, señor? ¿Por qué no hay nadie que me retransmita esto, como cuando mi abuelo veía el fútbol con el transistor perchao en el hombro?”. Y qué remedio, tuve que bajar a los infiernos de… los foros. Esos antros virtuales donde nadie tiene la edad correcta y donde nunca me acabé de sentir cómoda. Fue ahí donde adquirí la categoría de Experta, pero tuve que atravesar barro a espuertas para acabar encontrando oro.
Sois muchos los que me habéis pedido datos, orientación y opiniones sobre este reality de realities porque en verdad, en verdad os digo que no me lo he perdido casi ni un día, excepto el que echaron a Esther (lo sé, qué fuerte, pero lo vi en yotuve) y sé de lo que me hablo.
Y héte aquí que Fama toca a su fin, así que cojo la pluma, la empapo en tinta y me dispongo a narrar lo mucho que han significado para mí estos casi cuatro meses de risas, llantos, bailes, coreos, hot, energy y Paula Nodoyuna Uñassucias Vázquez.

De los 44 interfectos que han pasado por la Escuela (no confundir términos nunca, por favor, eh? Academia = OT, y La Casa = GH), no pienso decir ni papa de los que no importan, es decir, los Fugaces. Esos seres, en ocasiones francamente repugnantes (ver ‘Wacha miestiloesloinesperado’) o extraños (ver ‘Iván quierohacerasíyasí’), no van a salir aquí que ya tuvieron su semana de gloria.
Yo voy a hablar de los realmente relevantes, y a pesar de que en la Escuela no se han hecho grupitos como en los mejores realities (ya veremos en la segunda edición), está claro que había una subdivisión clara: Lorena y los demás.

Lorena, una joven madura y sinuosa, de rubios cabellos y ademán altivo, es propia del ballet. Pero no es la típica de clásico un poco estirada que apesta a vómito. Lorena tiene tetas y culo y por eso la aplaudo enfervorecidamente, que ya está bien, hombre ya. Entró en la Escuela con novio (Iván, si nos estás leyendo y cabes por la puerta, por dios, manifiéstate), pero en una salida al exterior, la madre le dijo “Olvídate de Iván”… ¡y así lo hizo! Y se lió con…
Álex. Ay, Álex. Ese breaker, krumper, b-boy. Ese Guti. Ese cuerpo anchoa. Ese sevillano de piercing equivocado y ortodoncia tardía. Desde un punto de vista estrictamente profesional y objetivo, he de decir que me ha parecido de las personas más pelotas que he presenciado en acción en toda mi vida, que abarca ya varios lustros. Impresionante. Tras intentar encholar a todas las de la casa, acabó abalanzándose sobre Lorena para practicar un petting descontrolado de arrimado de cebolleta metódico, pero nunca resolutivo, que ha derivado en que creen que se quieren. Tela pa cortar.
Siguiendo este orden aleatorio, me apetece hablar de Quique, pero más que nada para quitármelo de encima y pasar a otros más interesantes. El típico que se hizo bailarín por que no le pillaron antes los de las Fuerzas Armadas o los de Juventudes Hitlerianas. El colmo del coñazo, blablabla, la seriedad, la disciplina, blablabla, el trabajo duro, blablabla, que luego cuando intenta relajarse, todo sea dicho, parece un payaso psicópata, vamos, que no hace ni puta gracia. Hipocritón, mandón, controlón, la depilación a la cera del pecho no le duró todo lo que él pensaba, y el espectáculo de verle en El rincón (no confundir con El confesionario – GH) con esos pelillos entre estrella y estrella es francamente perturbador.
Su compañera es Vicky que baila muy bien pero realmente es un robot que se escapó de unas instalaciones secretas de robótica avanzada que hay en Algete junto a los estudios de Fama. Sólo la hemos visto llorar una vez, y claro, se la tuvieron que llevar a aceitarla y apretarle un poco las tuercas. No sabe hablar y si abre mucho los ojos, explota. Probablemente gane. Está programada para ello.
Morritos Mary es una canaria con pinta de polaca (como bien dijo Rafa) y un poco de guarrilla. Es inquietante y horriblemente hiperlaxa, así que cuando baila con las zapatillas de pato y ese corte de pelo extraño parece un muñeco de feria desmadrado. Está enamorada como una tonta que es de Hugo, el fenómeno incomprensible.
Hugo es un chico que es de estos que bailan rap, pero siempre se le caen las zapatillas en plena coreo, o se traba o le pasa algo, y con esa cara de perro pachón que tiene no sé como le da la chulería para quererse tanto. Cada vez que le veo me dan ganas de coger una cuerda y un mosquetón y colgarme de su piercing para quitárselo de una vez. ¡Qué error! Además tiene nariz de señor mayor y boca de cromosoma de menos, por lo que sólo le salva el torso, y a mi edad yo necesito algo más que eso. Al paredón.

La gorda. La verdad es que con este apelativo cariñoso y críptico, que le doy por razones privadas entre ella y yo, lo explico todo. Susana es pura ínfula, capricho, mentira, hipocresía de colegio de monjas. Y tiene 35 años, señores, nada menos. Lleva cuatro meses sin ver a su hijo de tres años que probablemente nunca se recupere del trauma de ver que su madre ha sido atrapada por la tele y no para de frotarse con otro que tiene tela: Ángel.
Este chico tiene un vídeo porno. Se van ustedes a google y lo buscan, que yo paso. No quise verlo, pero un día la malvada Cruela me arrinconó y me obligó a verlo por la fuerza amenazándome de muerte si no lo hacía, y me morí del horror. Súper-cerdo. Además tiene como síndrome del Gigantón, y es de estos gansorros que se mueven ligeramente más despacio que el resto. Si midiera 1,50 m le pasaría igual, es algo puramente mental. Porque Kiko es igual de alto y se mueve que da gusto verle.
A mí Kiko me encanta porque habla inglés perfectamente (que eso de chapurrear ya no se lleva: si fuiste víctima de la estafa de Open, supéralo ya, por favor) y tiene un cuerpo de ultradios que, si bien no es mi tipo, hay que reconocer que parece esculpido en granito. Baila guay, pero sí que es verdad que tiene un punto de autismo: no tiene expresión ninguna y todo le resbala. De hecho, sigue bailando exactamente igual que en el casting, no ha aprendido nada en la Escuela. Pero no importa.
Su pareja es Tatiana, que me da un poco igual. Sólo diré que está enamorada de Sergio, el profesor/cantante/bailarín/actor/músico de la Escuela. Pero él tiene pareja. Oooh. Me aburro. Siguiente.
Belinda y Jacob son los dos los típicos mary perfects. Aunque tienen su punto bailando, les pierde la sosería. Se ve que sus madres los criaron con gofio en vez de con mojo picón. Y encima ella se ha pillado por Kiko y no para de refrotarse contra él cual gata-cerda en celo, y me da como cosa verla, con la pedazo de ultradiosa que tiene él por novia esperándole fuera.
Juan Carlos es uno de Burjassot (pero no se crean) que va de moderna. En la vida uno se acaba encontrando genotipos recurrentes y éste es uno de ellos. Todos hemos tenido uno o varios Juan Cárloses en nuestras vidas, por suerte o por desgracia (depende de si le acabas de conocer o si ya le terminas de conocer). Es el típico malo, egoísta, criticón, traidor, trepa, etc, cuyo estilo es el contemporáneo. Es pareja de Lorena, que es la única, junto con la unidad 239ZX-p09, perdón, junto con Vicky, que le aguanta.

Aquí voy a meter a Paula, que es la pobre desgraciada de Fama, maltratada y pisoteada por todos, ultrajada e incluso violentada por JC cuando la tuvo de pareja que le dio una hostia en la cabeza tremenda en un porté excesivamente urgente. No baila muy bien, tiene más teatro que la Lupe y es un poco feíca, pero ése no es el mayor de sus problemas. Yo creo que acabará fatal.
Y por último está el pobre Jandro, boquiabierto y ojiplático. Uno que viene a refrendar la teoría del caos, de la suerte, del azar. Se ha colado casi en la final incluso ante la constante humillación de los profesores que le gritan “¡Cierra la boca!”. Dios, si a mí me gritaran eso teniendo edad para votar, de verdad que me cosía los labios. Es tan tonto que no se da cuenta de que le están llamando tonto. Qué vergüenza ajena y propia, todo a la vez.
El caso es que de diez parejas sólo tres pasarán a la final total, en la que ya empezarán a competir individualmente. Eso será el lunes. Una de esas tres parejas será la formada por Juan Carla y Lorelay, que lo han dicho hoy.
Y ésta es la semblanza de los personajes y el primer post sobre un reality que se va justo cuando yo llego aquí, la historia de mi vida. Como ha tenido tanto éxito sé que volverá a empezar otra vez en septiembre (si no antes), así que me quedo tranquila, pero nunca nada es como la primera vez, y ésta ha sido gloriosa.
Y podría seguir y extenderme mucho más, pero me quiero ir a documentarme más extensamente sobre este tema para poder seguir informando en directo.
